¿Quién es el dueño de Patagonia?

Desde 2022, Patagonia no tiene dueño en el sentido tradicional. Su fundador, Yvon Chouinard, junto con su familia, transfirió el 100 % de la empresa, valorada en unos 3.000 millones de dólares, a dos entidades: el Patagonia Purpose Trust y el Holdfast Collective.

El objetivo principal de esta decisión es destinar todos los beneficios de la empresa a combatir la crisis climática. En lugar de venderla, salir a bolsa o dejarla a sus hijos, eligieron una estructura que asegura que las ganancias se reinviertan en el planeta. Como Chouinard expresó: "La tierra es ahora nuestra única accionista."

Datos clave:

  • Patagonia Purpose Trust: Controla el 2 % de las acciones con derecho a voto, asegurando que la empresa mantenga sus principios.
  • Holdfast Collective: Posee el 98 % de las acciones sin voto y recibe los beneficios anuales (unos 100 millones de dólares) para financiar iniciativas ambientales.
  • La familia Chouinard pagó 17 millones de dólares en impuestos por la transferencia y renunció a cualquier beneficio económico futuro.

Patagonia sigue operando como una empresa privada, con sus valores y calidad intactos, pero ahora sus beneficios tienen un único propósito: proteger el planeta.

Yvon Chouinard: el hombre que construyó Patagonia

Patagonia

Del taller en el garaje a una marca global

Yvon Chouinard, nacido en 1938, pasó su juventud escalando en Yosemite durante la conocida "Edad de Oro" de la escalada californiana. No tenía intención de ser empresario; simplemente era un escalador que buscaba herramientas mejores para su pasión. En 1957, aprendió herrería por su cuenta para fabricar pitones de acero endurecido, que vendía desde el maletero de su coche. Así nació Chouinard Equipment, una empresa que surgió más por necesidad que por ambición.

El salto hacia Patagonia ocurrió casi por accidente. En 1970, Chouinard trajo de Escocia unas camisetas de rugby tan resistentes que comenzaron a llamar la atención de otros escaladores. Tres años después, en 1973, fundó Patagonia como una extensión de su negocio de equipamiento. Desde el principio, su visión era clara: crear productos duraderos, crecer con calma y evitar la cotización en bolsa. Estas decisiones reflejaban su compromiso con la calidad y el medio ambiente, marcando un rumbo distinto al de muchas empresas tradicionales.

Un enfoque empresarial diferente

Chouinard siempre se consideró más un artesano que un empresario.

"Nunca quise ser empresario. Empecé como artesano, fabricando equipamiento de escalada para mis amigos y para mí, y luego entré en la ropa".

Esta mentalidad se reflejó en todas sus decisiones empresariales. En 1972, cuando los pitones de acero representaban el 70% de los ingresos de su empresa, se dio cuenta de que dañaban las grietas de las rocas en Yosemite. Junto a su socio Tom Frost, publicó un ensayo de 14 páginas en su catálogo promoviendo el "clean climbing" e introdujo Hexentrics y Stoppers de aluminio, alternativas que no dejaban marcas en las rocas. Renunció a su producto más rentable para mantener su coherencia con el respeto al medio ambiente.

Esta misma lógica llevó a Patagonia a tomar decisiones arriesgadas pero alineadas con sus principios. En 1996, tras descubrir mediante una auditoría el impacto químico del algodón convencional, decidió cambiar al 100% de algodón orgánico, a pesar de los costes y la necesidad de reconstruir su cadena de suministro. En 2011, Patagonia sorprendió al publicar un anuncio en el New York Times con el titular "Don't Buy This Jacket" (No compres esta chaqueta), animando a los consumidores a reparar su ropa en lugar de comprar nueva. Para Chouinard, los beneficios eran una consecuencia, no el objetivo principal.

Su estilo de vida reflejaba sus valores. A pesar de ser multimillonario, vivía con unos 60.000 dólares al año y conducía un Toyota Corolla de 1987.

"No soy un consumidor. Uso todo hasta que se deshace por completo".

Esta austeridad no era una estrategia de marketing, sino una expresión genuina de sus principios, los mismos que definieron el camino de Patagonia y sentaron las bases para futuras decisiones revolucionarias.

La VERDADERA historia de PATAGONIA | Let my people go surfing | Biografía de YVON CHOUINARD

La decisión de 2022: ceder la empresa al planeta

Estructura de propiedad de Patagonia: distribución de acciones y destino de beneficios

Estructura de propiedad de Patagonia: distribución de acciones y destino de beneficios

En septiembre de 2022, Yvon Chouinard tomó una decisión que revolucionó el mundo empresarial. Con Patagonia, una compañía valorada en 3.000 millones de dólares, decidió no venderla, ni sacarla a bolsa, ni dejarla en manos de sus hijos. En su lugar, transfirió el 100% de las acciones a dos entidades diseñadas para proteger el planeta, pagando 17 millones de dólares en impuestos por esta operación. Aunque para muchos esta decisión fue inesperada, para quienes conocen su filosofía, fue un paso natural.

La estructura legal de esta transferencia es compleja, pero su objetivo es claro: garantizar que los valores de Patagonia sigan intactos. La propiedad de la empresa se dividió entre el Patagonia Purpose Trust y el Holdfast Collective, eliminando el control tradicional de la familia Chouinard. Aquí te explicamos cómo funciona esta nueva estructura.

"En lugar de extraer valor de la naturaleza y transformarla en ganancias para nuestros inversionistas, usaremos la riqueza que Patagonia crea para proteger la fuente de todo bienestar."

  • Yvon Chouinard, Patagonia

El Patagonia Purpose Trust

Patagonia Purpose Trust

Este fideicomiso controla el 2% de las acciones, que son las únicas con derecho a voto. Su misión es asegurar que Patagonia siga fiel a su propósito original. La familia Chouinard, junto con un equipo de asesores, supervisa este trust para garantizar que las decisiones de la empresa no comprometan los principios que han guiado a Patagonia durante más de 50 años.

El Holdfast Collective

El Holdfast Collective, una organización sin ánimo de lucro, posee el 98% de las acciones restantes, que no tienen derecho a voto. Cada año, esta entidad recibe los beneficios generados por Patagonia, una vez cubiertas las necesidades de reinversión de la empresa. Estos fondos, que rondan los 100 millones de dólares anuales, se destinan a combatir el cambio climático, proteger ecosistemas y apoyar comunidades. Tras el anuncio de esta nueva estructura, se realizó una primera donación de 50 millones de dólares, con otros 100 millones ya en proceso.

"La tierra es ahora nuestra única accionista."

  • Yvon Chouinard, Patagonia

Todos los beneficios que exceden las necesidades de la empresa se utilizan para proteger el planeta. Además, Patagonia mantiene su compromiso de donar el 1% de sus ventas totales a grupos ecologistas, una práctica que continúa independientemente de los resultados financieros.

Cómo funciona Patagonia ahora

Sigue siendo una empresa privada

Patagonia continúa operando como una empresa privada con sede en Ventura, California, tal y como lo hacía antes de septiembre de 2022. No ha salido a bolsa ni ha pasado por procesos de fusiones o adquisiciones. Su equipo directivo sigue gestionando las decisiones relacionadas con el diseño, la producción y la distribución de manera habitual.

Los productos mantienen su calidad, la garantía de por vida sigue vigente y el compromiso con los estándares de excelencia permanece intacto. Si compraste una chaqueta Patagonia en 2021 y otra en 2024, notarás que el producto no ha cambiado. La única diferencia radica en cómo se distribuyen los beneficios generados por sus ventas.

A dónde va el dinero

Los ingresos de Patagonia se reinvierten en áreas clave como la mejora de la calidad, la optimización de procesos, el pago de salarios justos y la investigación de materiales más sostenibles. Una vez cubiertos estos costes, los beneficios netos se canalizan como dividendos al Holdfast Collective.

Este colectivo utiliza los fondos para apoyar iniciativas que buscan conservar ecosistemas, fomentar el uso de energías renovables y combatir el cambio climático. Además, Patagonia mantiene su compromiso de donar el 1% de sus ventas totales a grupos ecologistas, una práctica que lleva realizando desde 1986. En esencia, aunque la empresa opera como siempre, su objetivo final sigue siendo claro: el planeta es su único accionista real.

Por qué Chouinard rechazó vender o salir a bolsa

El problema con los compradores tradicionales

En 2022, Patagonia alcanzó una valoración estimada de 3.000 millones de dólares. Para cualquier empresario, esta cifra podría haber significado una oportunidad de oro para vender. Sin embargo, Yvon Chouinard, fundador de Patagonia, ni siquiera lo consideró. ¿Por qué? Porque sabía que los compradores tradicionales no garantizarían la preservación de los valores, el equipo y la esencia de la empresa.

Los fondos de inversión y las multinacionales suelen priorizar el retorno económico a corto plazo. Esto implica reducir costes, aumentar márgenes y, en muchos casos, comprometer los principios que hacen especial a una marca como Patagonia. Chouinard no estaba dispuesto a sacrificar lo que había construido por mayores beneficios.

Tampoco contempló la opción de salir a bolsa. Según él:

"Incluso las empresas públicas con buenas intenciones están bajo demasiada presión para crear ganancias a corto plazo a expensas de la vitalidad y responsabilidad a largo plazo".

El modelo de los mercados financieros, con su obsesión por los resultados trimestrales y el crecimiento constante, chocaba directamente con la filosofía de Patagonia: producir menos, hacerlo mejor y reinvertir en el planeta. Ante estas limitaciones, Chouinard decidió tomar un camino completamente diferente.

El planeta como único accionista

En lugar de elegir entre vender o salir a bolsa, Chouinard diseñó una solución radical. En vez de transformar los recursos naturales en riqueza para inversores, decidió que las ganancias de Patagonia se destinaran a proteger el planeta, que él considera la fuente de todo valor. Como él mismo explicó:

"En lugar de 'salir a bolsa', podríamos decir que estamos 'saliendo con propósito'. La Tierra es ahora nuestro único accionista".

Este no fue solo un gesto simbólico. La nueva estructura legal de Patagonia asegura que el Patagonia Purpose Trust controle los votos de la compañía, mientras que el Holdfast Collective recibe los beneficios. Así, unos 100 millones de dólares al año se destinan a combatir la crisis climática. Además, la familia Chouinard pagó 17 millones de dólares en impuestos por la transferencia de las acciones, sin aprovecharse de ninguna deducción fiscal por la donación al Holdfast Collective.

La Dra. Ayana Elizabeth Johnson, miembro del consejo de Patagonia, destacó la importancia de este cambio:

"Si queremos proteger la naturaleza y apoyar a las comunidades, las empresas no pueden seguir adhiriéndose al modelo económico imperante. Patagonia ha estado rompiendo el molde durante décadas, y ahora lo han destrozado".

Un modelo que podría cambiar el mundo empresarial

Desafiando el modelo profit-first

En 2022, Patagonia sorprendió al mundo empresarial al adoptar una estructura que prioriza el bienestar del planeta sobre las ganancias. Este cambio no fue solo un movimiento simbólico, sino un paso hacia un nuevo enfoque que ha generado debates en escuelas de negocios, entre inversores y en juntas directivas: ¿es posible dirigir una empresa exitosa sin que el principal objetivo sea maximizar los beneficios para los accionistas?

Aunque Patagonia ha logrado importantes éxitos financieros, lo que realmente llama la atención es cómo utiliza sus beneficios. En lugar de enriquecer a fondos de inversión o grandes fortunas, los destina directamente a combatir la crisis climática. Este modelo demuestra que los resultados económicos no están reñidos con la responsabilidad ambiental.

Desde hace tiempo, Yvon Chouinard, fundador de Patagonia, ha abogado por un capitalismo diferente. En sus propias palabras:

"Espero que esto pueda influenciar una nueva forma de capitalismo que no sea con un pequeño grupo haciéndose rico mientras otro gran grupo se queda pobre".

Esta declaración no es solo un ideal, sino el reflejo de décadas construyendo una empresa que siempre ha desafiado las reglas tradicionales del mercado.

Otras empresas con estructuras similares

Patagonia no está sola en este camino; otras compañías han adoptado estructuras que también priorizan fines sociales o ambientales, aunque pocas lo han hecho con la misma transparencia y determinación. Por ejemplo:

  • Rolex: Desde 1945, pertenece a una fundación sin ánimo de lucro.
  • Bosch: Este gigante tecnológico alemán está controlado en un 92% por una fundación que reinvierte los beneficios en proyectos sociales y científicos.
  • IKEA: Opera bajo una compleja estructura de fundaciones que limita el reparto de dividendos.

Sin embargo, lo que distingue a Patagonia es su decisión radical de destinar la totalidad de sus beneficios netos al planeta. Este no es un movimiento para optimizar impuestos ni una estrategia de marketing, sino un compromiso genuino con una manera diferente de entender el capitalismo. En 2022, esta decisión sigue marcando un antes y un después en el mundo empresarial.

FAQs

¿Quién es el propietario actual de Patagonia?

El propietario actual de Patagonia es el Holdfast Collective, una organización sin ánimo de lucro fundada por Yvon Chouinard. Esta organización controla el 98% de las acciones con derecho a voto y destina los beneficios de la empresa a apoyar causas relacionadas con el medio ambiente. Por su parte, la familia Chouinard administra el 2% restante a través del Patagonia Purpose Trust, asegurando que la misión de la marca perdure a lo largo del tiempo.

¿La familia Chouinard sigue vinculada a la empresa?

En 2022, Yvon Chouinard tomó la decisión de transferir la propiedad de Patagonia al Holdfast Collective y al Patagonia Purpose Trust. Con este movimiento, la familia Chouinard dejó de estar involucrada en la gestión de la empresa y ya no recibe beneficios económicos directos de ella.

¿Qué hace el Holdfast Collective con el dinero de Patagonia?

El Holdfast Collective emplea los beneficios netos de Patagonia para apoyar iniciativas relacionadas con el medio ambiente. Estos fondos se destinan a proyectos como la conservación de áreas naturales, el impulso de energías renovables y la protección de ecosistemas clave.

¿Patagonia ha sido comprada por alguna gran empresa?

No, Patagonia no ha sido comprada por ninguna gran corporación. En 2022, Yvon Chouinard, el fundador de la marca, tomó una decisión poco común: transfirió la propiedad de la empresa a un fideicomiso y a la organización sin ánimo de lucro Holdfast Collective. Este movimiento asegura que Patagonia siga siendo una empresa privada, destinada a un propósito mayor: todos sus beneficios se utilizan para combatir el cambio climático.

¿Ha cambiado la calidad de los productos Patagonia tras la donación?

La calidad de los productos de Patagonia no se ha visto afectada tras la donación. La marca continúa trabajando con los mismos altos estándares en diseño, producción y filosofía. Además, su equipo directivo y su red de distribución permanecen sin cambios, garantizando la misma experiencia que siempre han ofrecido.

¿Dónde puedo comprar Patagonia en Mallorca?

Puedes adquirir productos de Patagonia en Mallorca de varias maneras. Una opción es a través de su tienda online, que ofrece envíos a toda España, incluida Mallorca. Además, también puedes encontrarlos en tiendas físicas y en distribuidores autorizados ubicados en la región.

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